miércoles, 19 de junio de 2013

¿Las bibliotecas son necesarias?

Las bibliotecas públicas deben adaptarse a las necesidades modernas

Las cifras oficiales demuestran que en los últimos años cada vez menos personas utilizan los servicios que brinda el Sistema Nacional de Bibliotecas Públicas. Sin embargo,  esta disminución no implica que las bibliotecas sean innecesarias en la sociedad

“Tomé el mando de esta biblioteca hace dos décadas. En aquel entonces recibíamos cerca de 20.000 personas al año. Hoy vendrán, con suerte, unas cuatro mil”, dijo Mary Campos, directora de la biblioteca Raúl Leoni, ubicada en el la calle Carúpano con la avenida El Morao, en el parque Raúl Leoni, en El Cafetal.
Esta biblioteca pertenece al Sistema Nacional de Bibliotecas Públicas (SNBP), que hasta  2008 estaba integrado por 727 servicios bibliotecarios organizados en 24 redes estadales; comprende bibliotecas de diferentes dimensiones y modalidades. La más representativa de todas es la Biblioteca Nacional fundada en 1833 y que desde el año 1977 funciona como un Instituto Autónomo.

En 2005, según cifras del Instituto Autónomo Biblioteca Nacional y de Servicios de Bibliotecasde la República Bolivariana de Venezuela, el SNBP atendió a 18.864.961 usuarios. Sin embargo, al igual que la biblioteca Raúl Leoni, en años recientes ¿La cantidad de personas que van a las bibliotecas disminuyó y, en tal caso, por qué? Pareciera que el uso de Internet y los cambios en los hábitos de estudio generaron esta tendencia.

Bibliotecas pequeñas

A pesar de ser una estructura vieja,
 el edificio se mantiene en perfectas condiciones
En abril de 2013 la Biblioteca Raúl Leoni atendió a 103 personas de todas las edades, incluyendo todos sus servicios integrados por la Sala General, de Referencia, Infantil e Infocentro. El recepcionista y encargado de registrar la cantidad de visitantes del edificio, Alirio Villegas, aseguró que en los últimos ocho años el número de personas que asiste a las bibliotecas es cada vez menor.

Villegas afirma que Internet es el principal enemigo de los centros de consulta, debido a que “basta con colocar en google el nombre de aquello que se está buscando para obtener información al respecto”.

La forma de registrar los usuarios es muy básica,
pero eficiente
 La situación de la biblioteca Raúl Leoni es paradójica debido a  que por lo menos 10 liceos y colegios están cerca de sus instalaciones. La poca publicidad del sitio en sí podría ser una de las causas de la poca cantidad de visitantes que recibe, debido a que en los alrededores se encontrarán escasamente dos letreros que indiquen su ubicación.

Villegas declaró que la dirección de la biblioteca intentó varias veces realizar convenios con la alcaldía de Baruta para fomentar el uso de las instalaciones. Sin embargo, aseguró  que el principal recurso para atraer visitantes son las actividades programadas por la organización de acuerdo a las efemérides que acontezcan en el mes, por ejemplo: en mayo realizaron un homenaje a las madres, a la Cruz de Mayo y talleres de tango y pintura.

Campos sostiene que, a pesar de los pocos usuarios que recibe al año, la biblioteca se mantiene como un sitio de aprendizaje e investigación, que trata de enseñar a los jóvenes a utilizar Internet mediante el servicio Infocentro, pero que intenta complementarlo con la búsqueda de información tradicional.

“A los muchachos se les pregunta qué es lo están buscando y, antes de implementar la computadora, se les otorga el material disponible en los libros. Si no es suficiente se les permite usar el Internet. La idea no es que peguen y copien, sino que aprendan a investigar”, declaró la directora.

La gran sede

La BibliotecaNacional se encuentra ubicada en la parroquia Altagracia, al final de la avenida Panteón en el municipio Libertador. Según la Historia de la Biblioteca Nacional de Venezuela, escrita por el jefe de división del Centro de Documentación e Investigación en Bibliotecología y en Ciencia de la Información, Santos Himiod, en 2007 la Biblioteca Nacional tuvo 228.064 usarios, 60.048 menos que el año anterior.

La sede de la Biblioteca Nacional es imponente
Según Himiod, las consultas disminuyeron debido a las fallas en el sistema de información automatizada (NOTIS). Actualmente no es posible acceder a la cantidad de usuarios que han asistido a la Biblioteca Nacional, sin embargo,  informó que las cifras no han variado mucho y que, incluso, han aumentado (actualmente se encuentra desarrollando una versión actualizada de su libro).

“Los usuarios de la Biblioteca Nacional no han disminuido, a diferencia de otras instituciones, debido la gran cantidad de profesionales y estudiantes que hacen investigaciones, puesto que en estas instalaciones se preserva la memoria de la Nación”, aseveró Himiod.

Opinó que Internet no debe ser visto como un enemigo, sino como el mejor aliado de las bibliotecas, ya que en la actualidad la tendencia es a digitalizar los archivos disponibles mundialmente. Por otro lado, señaló que los nuevos hábitos de estudio podrían haber provocado que disminuyeran los usuarios de las bibliotecas pequeñas, como la Raúl Leoni.

“Es una tendencia normal e irreversible, queda de cada una de las organismos y de sus dirigentes hacer atractiva su institución, las bibliotecas deben evolucionar, adaptarse a los nuevos tiempos. De todas formas, cada individuo, dependiendo de su necesidad, adquiere información de la forma que más le convenga”, concluyó Himiod.

La tendencia

Según la memoria cuenta del Ministerio del Poder Popular para la Cultura (MPPC) del año 2007, el SNBP y los demás servicios de la Biblioteca Nacional (Catálogo Automatizado, Colección Bibliográfica General, Colección Hemerográfica, entre otros) atendieron a  14.731.976 personas, de las cuales 228.064 fueron usuarios de la Biblioteca Nacional. Es decir, 1,55%.

Las cifras no variaron mucho en  2008, no obstante, en 2009 la cantidad de personas que utilizaron algún servicio del SNBP llegó a 8.275.960; en 2010 la cantidad fue aún menor: 3.939.291.  Quiere decir que en tres años más de 10 millones de personas dejaron de emplear el SNBP. La memoria y cuenta del MPPC del 2010, entre otros obstáculos, señaló que ese año hubo recursos presupuestarios insuficientes para atender las necesidades de las bibliotecas públicas de los estados en lo referente al déficit de personal, deterioro de las infraestructuras, falta de mantenimiento preventivo y correctivo de las construcciones, ausencia de vehículos para efectuar la supervisión , el seguimiento y control de los servicios bibliotecarios, así como la falta de capacitación de personal en materia de técnicas bibliotecarias.

Los números se incrementaron en 2011, ya que 4.783.477 personas fueron atendidas, según cifras oficiales. La tendencia incremento porque, entre otras cosas, se realizaron 156 actividades de promoción y difusión de los servicios y las colecciones de la Biblioteca Nacional.

Observando los números de 2007, se puede apreciar que la mayoría de los usuarios del SNBP provienen de servicios diferentes a la Biblioteca Nacional, ya que esta no llegó ni siquiera a un 2%. Dicho esto, y en caso de que las visitas a la sede principal se mantengan, se puede afirmar que son los entes circunscriptos al SNBP los que han perdido demanda.

La inauguración de una nueva biblioteca

En el año 2011 en el alcalde del municipio Chacao, Emilio Graterón inauguró la Biblioteca de Los Palos Grandes, que fue concebida como: “Un lugar de encuentro ciudadano que va más allá de ser un centro de información y le proporciona al público una nueva forma de aproximación al conocimiento”, reseñó El Nacional. El recinto está integrado por la sala Eugenio Montejo, la biblioteca Francisco Herrera Luque, la Ludoteca, las salas de encuentro y de computación. Sin embargo, si en los últimos años las personas asisten cada vez menos a las bibliotecas, ¿por qué Chacao invirtió el dinero de los ciudadanos en una?

Entrada de la Biblioteca de Los Palos Grandes

“La construcción se aprobó en la junta de vecinos de los Palos Grandes y responde a una petición de los habitantes del municipio”, dijo la directora del organismo, Virginia Riquelme.

A diferencia de otras, la Biblioteca de los Palos Grandes no pertenece al SNBP. Es un organismo ligado a la alcaldía de Chacao.“La biblioteca no tiene relación con la tendencia general en el país, desde que abrió sus puertas ha recibido aproximadamente 98.000 personas”, comentó Riquelme.  


La directora sostiene que el éxito de este ente se debe a que son una biblioteca híbrida: una combinación entre un centro cívico, espacio cultural y una biblioteca per se. Señaló que su institución se exigió una vez que los habitantes de la zona tuvieron ciertas carencias satisfechas. 
Los alrededores de la biblioteca la convierten en una estructura
híbrida: cafetín, espejo de agua y la plaza la hacen muy atractiva
y dinámica


“En la pirámide de necesidades, en el último lugar suele encontrarse la cultura. Los habitantes de Chacao pidieron este espacio porque no tenían otras preocupaciones. Aquí tienen seguridad, aseo y salud, por nombrar algunos. Más que el cambio en los hábitos de estudio y el uso de Internet,  los ciudadanos no van a la biblioteca porque tienen otras necesidades que satisfacer. La cultura siempre está en el último lugar”, destacó Riquelme.
  
El Futuro

 No es extraño escuchar a más de una persona afirmar que las bibliotecas no son necesarias porque la gente no las necesita, debido a que toda la información se encuentra en la web.  Sin embargo, los hechos demuestran otra cosa: Internet es el principal aliado de las bibliotecas, tanto así que mundialmente muchas instituciones, incluyendo la Biblioteca Nacional de Venezuela, están integrándose al sistema de gestión de bibliotecas Koha, que utiliza un software libre que puede ser revisado por cualquier persona en cualquier parte del mundo.

“La tendencia es evolucionar, actualizarse y seguir creciendo. Las bibliotecas, al igual que los seres humanos, deben progresar. Desaparecer no es una opción, un país sin biblioteca es un país sin memoria” argumentó Himiod.

Es indudable que las bibliotecas otorgan conocimiento y espacios de recreación humana. Sin embargo, como bien lo índica la pirámide de Maslow,  para que el ser humano busque la autorrealización otras necesidades deben estar cubiertas. Es probable que la evidente disminución de usuarios de las bibliotecas en Venezuela  responda  a que la población tiene otras obligaciones que cumplir.


“La gente suele afirmar que por el simple hecho de que algo no se usa, es porque no se necesita”, finalizó Riquelme.

martes, 23 de abril de 2013


Deserción escolar: el problema de mil y un orígenes 

Especialistas coinciden en que, si el principal causante no es la necesidad económica, la mejor forma de evitar que los niños y adolescentes abandonen  la escuela es teniendo un núcleo y unos valores familiares correctamente establecidos


La deserción escolar es un tema que se ha estudiado una incontable cantidad de veces y al que siempre se le han dado múltiples orígenes. Diversos expertos aseguran que las causas de este problema varían dependiendo del joven o niño que toma esta decisión. Entre las principales causas se han señalado: las necesidades económicas, baja autoestima,  falta de motivación,  violencia escolar, discriminación, entre otras.

 Sin embargo, la que suele ser reconocida como la más común es el nivel socioeconómico. Es decir, si un estudiante pertenece a un sector social vulnerable tiene mayores posibilidades de abandonar la escuela porque necesitaría trabajar para ayudar a la familia a producir el sustento.

El Instituto Nacional de Estadística de Venezuela (INE) entiende por deserción escolar  la cantidad de estudiantes que abandonan el sistema y que no regresan al año siguiente. A diferencia del abandono, los estudiantes que desertan podrían reincorporarse, hecho que lo haría una falta temporal.

De acuerdo a cifras publicadas por el INE , en los primeros diez años del siglo XXI la tasa de deserción tuvo una tendencia decreciente. En la educación primaria fue 1,49%, mientras que en la secundaria fue de 10,05% (http://bit.ly/UzhCxA) .  

La escuela primaria tuvo su punto máximo de deserción en el periodo 2006/07, con una tasa de 4%; no obstante, al año siguiente la cifra bajó de forma abrupta, registrándose en 1,7%. Por su parte, el bachillerato tuvo su punto cúspide en el  2001/02 con una tasa de 15,2%. La tendencia en estos años fue descendente, salvo algunos casos; es decir que, a menos que algún cambio ocurra, debería mantenerse en el actual decenio.

La investigadora del Centro de Estudios del Desarrollo (Cendes), Mabel Mundó, le afirmó en el 2011 al periodista Gustavo Méndez, del diario El Universal , que: “Está comprobado que en los años con bajo PIB se contrae la matrícula. La crisis afecta a los hogares y los padres dejan de enviar a los niños a sus clases. La escuela no los puede retener” (http://bit.ly/11j3I6I) .

El profesor de la escuela de educación de la Universidad Central de Venezuela (UCV) y coordinador de la Memoria Educativa Venezolana (MEV), Luis Bravo Jáuregui, aseguró en el programa Decisiones de Globovisión, en marzo de 2013 (http://dai.ly/17Q0GsU) , que el problema económico es el que ha tenido mayor resonancia mediática, pero no abarca todo el tema en cuestión. De igual forma, denominó a la deserción escolar como un suicidio social. “Mientras más pobre es un muchacho, más necesita a la educación porque es el mecanismo número uno de ascenso social”.  

En septiembre del 2012, la ministra del Poder Popular para la Educación, Maryann Hanson,  declaró que, durante el mandato del ex presidente Hugo Chávez, el porcentaje de deserción disminuyó de un 6 a un 0,5%.




La situación no es tan positiva para el presidente de la Fundación Arturo Uslar Pietri, Antonio Ecarri. Según estudios de la organización que preside, en el periodo escolar 2005-06  ingresaron 566.857 estudiantes al primer año de bachillerato en los liceos públicos. En el año 2009, sólo 347.171 se inscribieron para cursar quinto año. Los otros 219.686 abandonaron el sistema educativo, lo que significa un 39% de deserción (http://bit.ly/rk9ed1).

A lo largo del tiempo, ha sido una constante que los hombres deserten en mayor proporción que las mujeres. La psicóloga educativa y jefa de cátedra de psicología evolutiva y del desarrollo de la UCV, Lucila Trías, afirma que esto es un claro reflejo de una sociedad conservadora, como es la venezolana. “El hombre abandona la escuela porque entra más rápido al mercado laboral, ya que se le considera más apto para el trabajo. Esto no debería ser así, pero es una realidad que se debe cambiar” explicó.

 Deserción: “La Ruta hacia el Rodeo”

“Cuando un niño no va a la escuela lo estamos condenando al hampa, esto es lo que llamo la primera estación de ‘La Ruta hacia El Rodeo”, declaró Ecarri en el programa Aló Ciudadano de Globovisión en junio de 2011.


El abogado denominó como segunda estación a aquellos jóvenes que luego de ir a la escuela no se reintegran al sistema, es decir, los desertores. Finalmente, señaló como la tercera estación a aquellos que permanecen en la escuela pero rodeados de un ambiente de violencia que, sin duda alguna, también lleva a la deserción.

Para Jáuregui, esta situación se ha generado porque en los últimos años la población venezolana ha estado expuesta a un discurso político excluyente, en el que no se reconoce al otro por pensar diferente.

Trías  concordó con esta postura y no duda en afirmar que la violencia en la escuela es impactante. “Existe la deserción por intolerancia. La polarización es igual a la exclusión, una vez en este punto no falta mucho para llegar a la violencia”, aseveró.

De igual forma, coincidió en que hoy en día aún existe la deserción por necesidades económicas, pero esta no es la que impera.

Estudios recientes han demostrado que en las escuelas y liceos se pueden observar discriminaciones de los alumnos hacia aquellos que tienen una tendencia sexual diferente; se ha hablado incluso de racismo, entre otras cosas.

“La necesidad de tener que agredir a otra persona por pensar, o ser diferente, habla de una sociedad con muchos problemas de ego, de personas con mucho miedo. El siglo XXI es el siglo de la información, es inaceptable que conductas como estas aún se presenten, debemos seguir el camino de la inclusión”, afirmó Trías. 

Según un artículo de la periodista Lisseth Boon ,  publicado en el diario Últimas Noticias en el año 2011, los Centros Comunitarios de aprendizaje (Cecodad) recibieron un promedio de cinco solicitudes por semana para el manejo de la violencia escolar por parte de instituciones públicas y privadas (http://bit.ly/17VKp8v) .

En una investigación realizada por dos Jesús Machado y José Gregorio Guerra, del Centro Gumilla, en el año 2009 73% de los estudiantes y 68 % de los docentes que  encuestaron presenciaron hechos violentos dentro de algún plantel educativo (http://bit.ly/11j3Bbh).

 Los investigadores definieron cuatro tipos de acciones violentas: agresión verbal, física, abuso de poder y abuso sexual. Estudiantes y profesores coincidieron en que los abusos verbales y físicos son los que se presentan con mayor frecuencia.

Machado y Guerra concluyeron que la violencia forma parte de la sociedad; que no es un hecho ni fortuito ni aislado. “La escuela debe ser concebida como un espacio de educación y convivencia de todos los que hacen vida dentro de ella”, afirmaron. Si estas condiciones se cumplen, la deserción no tendría que darse.

Para evitar este tipo de hechos, Trías cree que es necesario fomentar en las escuelas la práctica de la discusión. “Hay que formar la cultura del debate, de esta forma se aprende a argumentar y se entiende que el otro puede pensar diferente a nosotros y que esta condición debe ser aceptada”.

Sistema educativo atrasado

El subdirector de la Escuela Básica Nacional Jesús Alfaro Zamora, Adel Fernández, considera que actualmente el origen de la deserción se encuentra en el bajo rendimiento que se genera, entre otras cosas, por falta de motivación.

“Los jóvenes no se sienten motivados en las escuelas. Sus celulares son más entretenidos que cualquier profesor, con su tiza y su pizarra. La política del ‘Cállate, siéntate y copia’ ya no sirve”, aseguró el profesor.
Además de la falta de motivación, Fernández considera la baja autoestima como un generador importante de deserción de la escuela, que viene generado por múltiples deficiencias en su formación educativa.

“Al alumno no le gusta que el maestro le exija, no se siente atraído por los retos. Algunas veces avanzan de nivel con ciertos problemas que se manifiestan mucho tiempo después. Por ejemplo, si no domina la propiedad distributiva en cuarto grado, no manejará la matemática de primer año, y así sucesivamente. Este hecho lo frustra y, en algunos casos, lo hace abandonar”, argumentó.

También es un hecho que, muchas veces, el maestro no sabe manejar a una generación tan diferente a la suya. “El maestro siente miedo de experimentar con nuevos métodos, lo que genera que pierda su rol motivador” recalcó Fernández.

Trías comentó que el estancamiento educacional es grave, tanto en profesores como alumnos. “El retraso tecnológico a la larga genera desinterés”.

Soluciones

Debido a que en hoy en día no predomina la deserción por necesidades socioeconómicas, expertos aseguran que una buena educación familiar, con valores estables, son necesarios para que los jóvenes permanezcan en la escuela.

Trías enfatizó en que actualmente muchos padres tienen un estilo de crianza muy permisivo, lo que genera irrespeto y descontrol.

“En muchas ocasiones, el alumno no se siente cómodo en  la escuela porque no está habituado a un sistema de normas. Entonces no logra comprender que cuando se encuentra en el colegio debe seguir una serie de reglas, como llegar y retirarse a una determinada hora, usar uniforme, respetar al maestro en el salón, etc.”, aclaró Fernández.

El rol de la familia para evitar este proceso se vuelve fundamental. En una familia sana y con valores es muy difícil que los estudiantes abandonen su educación. Esto es lo que los expertos llaman educación base o de hogar.

Sin duda alguna, la deserción escolar es un tema con múltiples orígenes y que varía en mil y un formas. No en vano, los expertos afirman que para conocer las verdaderas causas de este problema habría que hablar con cada uno de los jóvenes que deciden dejar de acudir a la escuela. Es necesario estructurar las condiciones sociales y económicas necesarias para que los niños y los adolescentes no vean este camino como una opción.

“Un hombre sin estudios es un ser incompleto. La instrucción es la felicidad de la vida; y el ignorante, que siempre está próximo a resolverse en el lodo de la corrupción, se precipita luego infaliblemente en las tinieblas de la servidumbre”, escribió Simón Bolívar en abril de 1825.






lunes, 4 de febrero de 2013

Entrevista a mi maestro


Hace muchos años me encontraba cursando el segundo grado de primaria en el Colegio San Luis. En ese tiempo, mi padre me inscribió en una escuela de kung fu. En ese momento no me sentía muy animado; sin embargo, comencé a recorrer un camino increíble, en donde hice amigos que hasta el día de hoy conservo. No fue sino hasta mucho tiempo después que entendí lo especial que era esa academia.

"Lo lindo de aquel grupo es que era una competencia sana. No había trampas", me dijo mi mamá recientemente.

Sin darme cuenta, aquellos entrenamientos formaron buena parte de lo que soy hoy— a pesar de que cuando me daba cierta flojera entrenar me dedicaba a las mayores irreverencias posibles, Andrés lo sabe, tanto mi amigo como el Sifu.

Ahora, mucho tiempo después, me encuentro en la universidad. Tuve la oportunidad de entrevistar a mi maestro y amigo, el Sifu José Luis Peñaloza —su verdadero rango es el de máster, así que le pediré disculpas, pero la costumbre puede más que ciertas cosas.

Ahora, es un placer para mí compartir con ustedes una agradable conversación, a distancia, pero que no pierde su esencia.

Esto fue así:
“En Venezuela los valores marciales son importantes, la honestidad está ahí”

En la actualidad, son muchos los deportistas venezolanos que brillan en el exterior en distintas disciplinas como el béisbol, fútbol, básquetbol, esgrima, entre otros. No obstante, existen otros individuos que por sus habilidades extraordinarias se destacan afuera del suelo criollo y, por cosas del destino, sus méritos pasan por debajo de la mesa en su tierra natal. José Luis Peñaloza es uno de ellos.

Peñaloza es fundador del estilo “American Mantis Kung Fu”, máster cinturón negro séptimo dan. Hoy en día, a sus 41 años, se encuentra entrenando para optar por el octavo, en el mes de mayo. Comenzó a practicar las artes marciales en los años 80, siguiéndole la contraria a sus padres y a los psicopedagogos, porque sufría de un problema de agresividad. 20 años después recibió de parte del gobierno de Estados Unidos la visa de residencia permanente en reconocimiento a sus habilidades extraordinarias y especiales en las artes marciales. Nueve años más tarde, ingresó en el Salón de la Fama Latinoamericano, en Puerto Rico.

¿Cuándo y por qué comenzó a practicar artes marciales?

Comencé a principios de los años 80, era un muchacho de 9 o 10 años y empecé siguiéndole la contraria a mis padres. Yo estuve en tratamiento con un psicopedagogo por agresividad extrema; me prohibieron practicar cualquier estilo de arte marcial porque , supuestamente, eso haría que siguiera golpeando a las demás personas.

 Yo peleaba mucho en la escuela, fui muchas veces suspendido. Yo sentía que las artes marciales me ayudarían a canalizar las emociones y la energía que tenía. Comencé a practicar de forma muy informal, no obstante, al poco tiempo, me inicié en el sistema de la grulla  blanca. Por cuestiones de distancia y de seguridad, tuve que dejar a mi primer maestro y me inscribí en el Club Los Cortijos, mis maestros en este sitio fueron el sifu Alejandro Fuentes y Héctor Yépez.

Parece paradójico, ¿de qué forma las artes marciales lo ayudaron a controlar la agresividad?

Básicamente me ayudaron a encontrarme a mí mismo. Con el kung fu comprendí que estamos alrededor de cosas positivas y negativas. Hay que agarrar lo bueno para ti, transformarlo y conservarlo. Lo malo hay que desecharlo. El día a día es luchar contra situaciones que no son agradables. Cuanto te controlas a ti mismo y entiendes que cada uno de esos elementos forma parte de tu vida, te logras canalizar.

A parte del kung fu, ¿cuáles han sido sus otras ocupaciones?

Siempre he pensado que lo más importante es estudiar. Tener una formación es importante, de nada sirve crecer en las artes marciales sin entender lo que estás viviendo. Dedicarse a una carrera es parte del desarrollo integral y cuando lo combinas con las artes marciales se crea un complemento. Te da una mejor visión de las cosas que te rodean. Los estudios son la prioridad. Hay que crear una base.

¿Cómo se combina la formación marcial con su trabajo?

Yo trabajo en la parte de gerencia administrativa,  específicamente en la sección de servicio al cliente.  Día a día se te presentan situaciones en las cuales hay mucha agresividad ¡Y bien desagradables! Las artes marciales te ayudan a canalizarte. Si por cada persona que te insulta, te falta el respeto, o te hable de manera agresiva, tú lo vas a golpear… estamos graves. Hasta mis supervisores me lo han preguntado: “¿cómo haces para estar tan tranquilo y con una sonrisa?”.
No importa que tan fuerte sea la persona ni el insulto, si tú eres educado, canalizas tu energía  y sonríes  con educación, hasta el más ignorante se va a bajar y va a entender que lo está haciendo mal.

 La ética es algo muy importante, la ética marcial dice que debes mantener todas las cosas cómo deben ser. Aquellas personas que logran entender esto no entran en corrupción; siempre buscan hacer las cosas bien. Separan lo correcto de lo incorrecto y entienden que las cosas son lo que son en cada momento de su vida. De esa forma, en las decisiones familiares, o de trabajo, entiendes que las cosas no siempre son rectas y que algunas veces te tienes que desviar, a veces hacia delante, otras hacia atrás, derecha o izquierda, pero sin perder el objetivo. Tanto como profesional, como artista marcial.

 Usted ha sido alumno y maestro, ¿cómo es ese cambio?

Todavía soy alumno (risas). Mira, cada día aprendemos algo nuevo. Eso es importante, tanto en el trabajo como en la familia. Seremos estudiantes toda la vida. La parte del maestro es un poco más complicada,  ¿por qué? Porque la mayoría de los maestros son egoístas, no quieren enseñar lo que tienen.

 Sin embargo, el punto está en que si tú no quieres enseñar lo que tienes, ¿cómo vas a trascender? Debes dar todo de ti sin esperar nada a cambio. A medida que practicas diferentes estilos aprendes algo nuevo. Cada día es una enseñanza y , de igual forma, mis maestros aprenden algo de mí.

 En la etapa de maestro tienes que entender que todo lo que tienes, en algún momento, debe ser interpelado. Porque dentro de tu grupo de estudiantes va a haber un líder. Puede haber muchas personas que resalten y brillen, pero siempre hay un líder. Ese líder lo escoge el maestro. Se llama discípulo, es aquel que tiene todos los requerimientos, sin importar que sea un gran peleador o que esté ganando constantemente. Los trofeos no te engrandecen, son sólo circunstancias. El excelente artista marcial, al igual que el gran padre y el buen hijo, es aquel que es honesto consigo mismo y con los demás.

Desde su rol como maestro, ¿cuál es su mensaje principal hacia sus alumnos?

Mis alumnos deben entender que el camino debe seguir. Yo soy sólo un portador de sistema, para mí sería un gran honor que ellos siguieran con mi estilo. De no ser así, lo más importante es que sean ellos mismos y que entiendan que cada una de las enseñanzas que les he dado les sirve en su día a día. Deben seguir adelante con honestidad y humildad, que es lo más importante.

¿Qué tiene el máster José Luis Peñaloza del kung fu, y que tiene el kung fu del máster José Luis Peñaloza?

El máster José Luis Peñaloza tiene del kung fu toda la vida.  El dedicarme cada día al entrenamiento y a la perfección de las técnicas; poder trascender con mis estudiantes. De mi hacia el sistema, pues la búsqueda de la perfección mediante la incorporación de lo mejor de otros estilos, hasta lograr algo único.

De todos los animales que integran el kung fu, ¿por qué la mantis?
La mantis es un insecto muy rápido y un depredador. Sus movimientos son efectivos y contundentes. La mantis es un estilo que se adapta a la defensa personal o la defensa de supervivencia.

A mediados de los 2000, usted se fue de Venezuela hacia Estados Unidos, ¿cómo fue esa decisión?
Fue muy dura, desde los 90 yo me separé de mi academia original. Tuve varios problemas con mis maestros por no pensar igual que ellos, incluso fui expulsado. Tomé la decisión de abrir mis propios grupos, en Los Naranjos y en Lomas de La Lagunita. Sin embargo, hubo una a la que le dediqué una parte especial: la escuela San Luis.

 Era un grupo de muchachos muy pequeñitos. Allí el maestro aprendió de los alumnos y los alumnos aprendieron del maestro.  Se formó una amistad. A mis estudiantes los veía como mis hijos, los quería y los protegía.  Cuando tuve que tomar la decisión fue muy duro. Sentí que los abandonada, pero se presentó el tren de las oportunidades y ese pasa una vez en la vida.

¿Cómo es enseñar un sistema marcial a unos niños?
Requiere una atención directa y personalizada. Es una lotería, no sabes si van a seguir o no van a seguir. Muchos vienen obligados por los padres. Manejarlo es complicado e impredecible. Los adultos es lo contrario. Practican artes marciales porque lo sienten. Tienen que hacer sacrificios por los trabajos y los estudios, pero primero existen ellos como personas y para quererse como personas deben hacer lo que sienten y hacerlo como se debe hacer.

A lo largo de su trayectoria ha recibido muchos reconocimientos ¿cómo se maneja el hecho de ser más reconocido afuera que en su propio país?

Es triste, realmente. No solo en mi caso, sino en muchos, no sólo artistas marciales sino también escritores, por nombrar algunos. Sólo ha habido un reconocimiento que me ha sacado las lágrimas, fue una carta que me hicieron en San Luis que decía: “Somos o no  somos”, en la cual todos mis alumnos la firmaron. Cuando tus estudiantes, tus alumnos, tus hijos, se acercan a ti y te dan las gracias, pues, vale más que cualquier campeonato mundial. De hecho, al venir a Estados Unidos tuve que botar por lo menos 60 trofeos. Otro premio es ver a los muchachos crecer y formarse.

¿Cuál es su próximo objetivo, tanto personal como marcial?

Que el sistema siga creciendo. Mi meta es  obtener el octavo dan. Estoy dando lo mejor de mí. Hay que seguir adelante, no hay que parar.

Una frase que resuma lo que piensa del kung fu.
Es una forma de vida. Está en el día a día, la tienes que llevar dentro de ti para ser una persona digna y con principios.

Si Venezuela fuera un artista marcial, que cinturón tendría?
(Risas) De alto nivel, los venezolanos tienen un nivel extraordinario. Vienen de la vieja escuela, los valores marciales son importantes, la honestidad está ahí. Cada vez que Venezuela compite es un enemigo completo.


jueves, 31 de enero de 2013


Entrevista al periodista Ramón Hernández, autor de El Manual de Estilo del diario El Nacional.

Entrevista a Carlos Suárez, coordinador de Guante de Oro

“El béisbol es pasión, emoción, distracción y mucho más”

El comentarista deportivo, de la sección que cubre la temporada de la LVBP para El Nacional, manifestó que Omar Vizquel y Miguel Cabrera son los jugadores que mejor han representado a Venezuela en los últimos años

Carlos Alberto Suárez Mota tiene 23 años, es coordinador y comentarista deportivo de la sección Guante de Oro del diario El Nacional. Su pasión por el béisbol nació a los cuatro años. “Le solía pedir de regalo a mis padres bates, guantes y pelotas, en lugar de juguetes”, recordó. No pasó mucho tiempo para que comenzara a practicarlo formalmente, ya que a los cinco años se unió al equipo del colegio La Salle de La Colina, donde se graduó de bachiller.

Suárez siempre ha tenido el deporte como una parte importante en su vida. “Como no pude desempeñarme a nivel profesional decidí estudiar Comunicación Social y dedicarme al periodismo deportivo”, aseveró.

Cuando juega pelota, Suárez se desempeña en la posición de lanzador. Por lo tanto, no es  extraño que sus referentes sean los pitchers Randy Johnson, retirado, y el venezolano Johan Santana, perteneciente a los Mets de Nueva York. ¿Qué tienen en común? Los tres son zurdos. Por otro lado, como comunicador su gran referencia es el ancla del Noticiero Venevisión Eduardo Rodríguez.

El coordinador manifestó que su motivación es informar a todas las personas y estimularlos  a seguir el béisbol.

 Respecto a la presente temporada de la Liga Venezolana de Béisbol Profesional (LVBP), aseguró que los peloteros que más lo han impresionado son el prospecto Wilfredo Boscán, abridor de las Águilas del Zulia y actual líder en efectividad del campeonato, y Salvador Pérez, el receptor novato de los Tiburones de La Guaira, quien recientemente rompió la marca de mayor cantidad de cuadrangulares de un debutante en el campeonato.

Suárez mencionó que disfruta más de un buen duelo entre lanzadores y de estrategias por parte de los dirigentes que de una guerra de batazos. “Lo importante del pitcheo es la colocación. El bateador conecta, en 80% de los casos, cuando el serpentinero se equivoca o deja el envío colgado”, puntualizó.

A su juicio, el béisbol representa mucho para Venezuela. “Es pasión, emoción, distracción y mucho más. Es la mejor salida que tiene el venezolano para liberarse del estrés”, opinó. Finalmente, cuando se le solicitó que emitiera una frase que expresara su pensamiento respecto al juego, Suárez citó a Yogi Berra (otrora cátcher de los Yanquis de Nueva York): “El juego no se acaba hasta que se termina’; un lanzamiento puede cambiar del destino de un partido”.